Una vez más me encuentro frente a un ordenador escribiendo algo que me ayude a conseguir un 100. Esta vez les escribiré algo emotivo. O al menos haré mi mayor esfuerzo por hacerlo emotivo.
Este fue mi tercer y último año participando en el Cóndor de Oro Estudiantil. Cada año tuvo lo suyo. Todos incluyeron risas, lágrimas, discordia y armonía al mismo tiempo dentro del mismo conjunto de personas durante las 3 semanas de trabajo somnoliento.
Este año tuve un grupo diferente a los dos años anteriores. Conocí gente que jamás había visto en la universidad. A los que ya conocía logré conocerlos más. También pude percibir múltiples e inesperadas facetas, unas agradables y otras decepcionantes, de personas que formaban parte del grupo, y también de otros que no.
Puedo decir que este año fue un grupo espectacular. Sentí la pasión de cada uno de ellos durante todo el proceso, desde la lectura del brief hasta las impresiones 10 minutos antes de la presentación. Unos callados y observadores. Otros eléctricos en todo momento. No cabe duda de que todos aprendimos muchas cosas, tanto en lo que es el campo laboral de un publicista, como en nuestras vidas personales para ser mejores seres en este mundo. Cada cosa compartida nos fue edificante, llena de alegría.
Creatividad, estrategia, planeación y sinergia. Sentir la presión y moverte con el rush de que te quedan menos de 2 días para entregar y ¡aún no se ha editado! Es espectacular.
¿Que describa Cóndor en una palabra? Definitivamente sería: Procrastination.
Ahora... Describir el proceso de Cóndor en una palabra: Unión. Esa es la clave.
Debido a que la mayor parte de la población en este mundo está corrompida por distintos factores en diferentes campos, nos tocó saborear el amargo sabor del plagio, robo y, lo más duro, la doble cara de amigos... O supuestos amigos, no sé.
Dicen que no ganamos. Lógico, estamos en un mundo superfluo y material, para ellos "no hubo bolo" para nosotros. Lo bueno es que yo tengo mi propia realidad. Creo haber ganado mucho más que en mis años anteriores, en los cuales sí ganamos reconocimientos palpables, materiales.
Debemos recordar que lo que más se debe saborear y disfrutar es el viaje, ya que el destino se dejará contemplar por más tiempo. La cosa es que... Al final, en la vida todo resulta ser el viaje. El "destino" es simplemente nuestra proyección de la próxima parte de lo que es este never ending journey.
La felicidad radica en encontrar un denominador común por el cual te apasiones JUNTO a otros. Esto aplica para todas las áreas de la vida.
Gracias por complementar esta parte de mi viaje, estimados colegas de trabajo y de vida.
Les dejo ánimos con este tema:
¡Salud!
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