miércoles, 31 de diciembre de 2014

Un año más, un año menos

El sonar de las copas chocando, el paso marcado de las manecillas del reloj, las risas y los gritos de una cuenta regresiva acompañados de petardos y explosivos en segundo plano... Todo esto nos lleva a la noche de año nuevo. Esa noche que las producciones de Hollywood nos hacen creer que es especial, llena de magia y brillo en  las personas.

El fin de un año y el comienzo de otro en el mismo segundo. Deseamos un feliz año nuevo a los que nos rodean. Observamos el panorama de la colorida pirotecnia en el cielo mientras bebemos un sorbo más de nuestra copa y repetimos en nuestra mente "este es el año". 

Este es el año... Para qué exactamente? No lo sabemos, pero nos llenamos de nuevas esperanzas de vida, esperanzas que difícilmente involucran a terceros, y así como envolvemos nuestra ciudad en aquel humo negro de los explosivos, quedamos envueltos en la negra nube del egocentrismo que caracteriza a los humanos. 

Hemos dejado que el capitalismo se lleve la esencia de estas festividades por completo. Nos preocupamos y esforzamos más por adquirir los suministros "necesarios" para las celebraciones hasta el punto, en ciertos casos, de estresarnos y olvidar el disfrute de todo lo planificado. Dejamos a un lado el actuar como seres capaces de llenar con nuestra presencia la vida de los demás y nos convertimos en zombies que siguen una rutina que continúa con costumbres que ya carecen de sentido. Asimismo, desde la otra perspectiva, olvidamos apreciar ese toque especial de la presencia de los demás sobre nuestras vidas. 

El 31 de diciembre es un día más. Nada especial. Pero creo que es bueno tomarlo como una excusa para que reflexionemos un poco sobre el manejo de nuestras vidas.
Utilizando el cliché del contraste del año recién concurrido con las expectativas y nuevos objetivos del año que está por empezar. Pero hacerlo a conciencia, no de forma emocional, momentánea, como nos ha pasado todos estos años... ¿Qué tal si entre esas nuevas metas que nos trazamos este 2015 añadimos "ser magia en la vida de alguien más" 
Y para convertirla en un verdadero reto: serlo en un mes que no sea diciembre. 

Aportemos al mundo con amor y gocémonos en todo momento que la vida se nos pasa tan rápido como un rayo. 


Haz lo que puedas con lo que tengas donde estés - Roosevelt

¡Éxitos en este nuevo comienzo!

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jueves, 4 de diciembre de 2014

A Never Ending Journey

Una vez más me encuentro frente a un ordenador escribiendo algo que me ayude a conseguir un 100. Esta vez les escribiré algo emotivo. O al menos haré mi mayor esfuerzo por hacerlo emotivo.

Este fue mi tercer y último año participando en el Cóndor de Oro Estudiantil. Cada año tuvo lo suyo. Todos incluyeron risas, lágrimas, discordia y armonía al mismo tiempo dentro del mismo conjunto de personas durante las 3 semanas de trabajo somnoliento.

Este año tuve un grupo diferente a los dos años anteriores. Conocí gente que jamás había visto en la universidad. A los que ya conocía logré conocerlos más. También pude percibir múltiples e inesperadas facetas, unas agradables y otras decepcionantes, de personas que formaban parte del grupo, y también de otros que no.

Puedo decir que este año fue un grupo espectacular. Sentí la pasión de cada uno de ellos durante todo el proceso, desde la lectura del brief hasta las impresiones 10 minutos antes de la presentación. Unos callados y observadores. Otros eléctricos en todo momento. No cabe duda de que todos aprendimos muchas cosas, tanto en lo que es el campo laboral de un publicista, como en nuestras vidas personales para ser mejores seres en este mundo. Cada cosa compartida nos fue edificante, llena de alegría.

Creatividad, estrategia, planeación y sinergia. Sentir la presión y moverte con el rush de que te quedan menos de 2 días para entregar y ¡aún no se ha editado! Es espectacular. 
¿Que describa Cóndor en una palabra? Definitivamente sería: Procrastination. 
Ahora... Describir el proceso de Cóndor en una palabra: Unión. Esa es la clave.

Debido a que la mayor parte de la población en este mundo está corrompida por distintos factores en diferentes campos, nos tocó saborear el amargo sabor del plagio, robo y, lo más duro, la doble cara de amigos... O supuestos amigos, no sé. 

Dicen que no ganamos. Lógico, estamos en un mundo superfluo y material, para ellos "no hubo bolo" para nosotros. Lo bueno es que yo tengo mi propia realidad. Creo haber ganado mucho más que en mis años anteriores, en los cuales sí ganamos reconocimientos palpables, materiales. 

Debemos recordar que lo que más se debe saborear y disfrutar es el viaje, ya que el destino se dejará contemplar por más tiempo. La cosa es que... Al final, en la vida todo resulta ser el viaje. El "destino" es simplemente nuestra proyección de la próxima parte de lo que es este never ending journey.

La felicidad radica en encontrar un denominador común por el cual te apasiones JUNTO a otros. Esto aplica para todas las áreas de la vida.

Gracias por complementar esta parte de mi viaje, estimados colegas de trabajo y de vida.
Les dejo ánimos con este tema:


¡Salud!

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